Los estudiantes bolivianos que cursan diversas carreras en universidades moscovitas hicieron de la Biblioteca de Lenguas Extranjeras Rudomino un escenario cultural para demostrar las riquezas y tradiciones de la nación andina, preservadas durante los últimos 200 años.

Los amigos presentes en la celebración disfrutaron, entre otras manifestaciones, de la danza Tinku, la cual simula un combate ritual donde comunidades se enfrentan en un juego de fuerza, ofreciendo su sangre a la Pachamama (Madre Tierra), así como la energía de los Caporales quienes con sus movimientos acrobáticos y vestimentas llamativas representan a los capataces de los esclavos.
El programa cultural de la gala incluyó además cantos típicos, y la especial actuación del barítono boliviano Rafael Aguilar, quien interpretó los himnos nacionales del Estado Plurinacional de Bolivia y de la Federación de Rusia.
En la iniciativa los educandos del país latinoamericano tuvieron el acompañamiento de colegas de otros territorios del continente americano, así como de amigos del gigante euroasiático, África y países árabes.
Por su parte, la embajadora de Bolivia en Rusia, María Luisa Ramos, en las palabras centrales del encuentro artístico, resaltó que la unidad estudiantil mostrada en la función por las 20 décadas de la gesta independentista, es el reflejo de cómo en la nación eslava se promueve no solo la educación, sino también la difusión de las culturas, y se establecen profundos lazos de amistad entre las comunidades.

“Bolivia es un conglomerado de ciudadanos unidos en la diversidad, donde distintos pueblos que habitan los distintos pisos ecológicos, con sus culturas e idiomas coexisten en armonía”, destacó la diplomática.
En ese sentido, aseguró Ramos que “donde haya un boliviano hay una tricolor. En su corazón y su mente vibran los ritmos y sonidos que nos dan identidad”.
La festividad de este viernes constituyó el colofón de las actividades por los 200 años de vida soberana de la nación andina, la cual estuvo antecedida por el acto central celebrado en el monumento en homenaje al Libertador Simón Bolívar en Moscú.
Igualmente, como parte de la conmemoración se iluminaron los principales edificios de la céntrica avenida moscovita Noviy Arbat con la bandera boliviana, un regalo de la Alcaldía de la capital rusa como muestra de la hermandad y respeto mutuo entre ambos pueblos.
Bolivia celebró el 6 de agosto el Bicentenario de su independencia. Son 200 años de historia desde 1825, cuando las provincias unidas del Alto Perú decidieron libremente en Chuquisaca conformar una República emancipada.
lam/odf











