El grupo armado, asociado al Estado Islámico, asaltó durante la noche del 20 de agosto a la localidad de la jefatura de Banyali-Tchabi, donde incendiaron varias viviendas y sembraron el pánico en la aldea, en la cual dispararon y asesinaron a dos menores, reportó Radio Okapi.
Muchos residentes huyeron buscando refugio en las bases de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la RDC (Monusco), así como en los campamentos de los soldados ugandeses desplegados en la región como parte de operaciones conjuntas con el Ejército congoleño contra los grupos armados.
El incidente se produjo menos de una semana después de otro ataque de las ADF en Busio, también en la misma jefatura, donde cinco personas murieron y varias viviendas fueron destruidas.
También en la provincia de Kivu Norte las ADF han cometido asesinatos, como denunció la Monusco el pasado 19 de agosto, cuando se refirió a los ataques ocurridos entre el 9 y el 16 de agosto en varias localidades de los territorios de Beni y Lubero, donde murieron al menos 52 civiles, entre ellos varias mujeres y niños.
Estos se suman a las “atrocidades cometidas durante la noche del 26 al 27 de julio en Komanda (territorio de Irumu, provincia de Ituri)”, dijo la representante especial del secretario general de la ONU, Bintou Keita, quien los calificó de intolerables y graves violaciones del derecho internacional humanitario.
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