En conferencia de prensa sobre el paquete económico, el titular mencionó un aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios en bebidas azucaradas y tabacos a partir del próximo año, con el propósito de incentivar hábitos de consumo más saludables.
Con la propuesta, las autoridades buscan contribuir igualmente a financiar los costos presupuestarios asociados a enfermedades crónicas, bajo la lógica de una política de salud humanista e integral, y no de una lógica recaudatoria.
La subsecretaria de Egresos de la cartera, Bertha Gómez, precisó que el monto calculado por la recaudación de este impuesto es de aproximadamente 41 mil millones de pesos (dos mil 200 millones de dólares).
Entre las medidas mencionadas por Amador, se encuentra también que no serán deducibles las cuotas pagadas al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario por parte de las instituciones de banca múltiple destinadas al pago de los pasivos del Fondo Bancario de Protección al Ahorro.
Por otra parte, se concede un beneficio a las personas físicas y morales que retornen o ingresen recursos de procedencia lícita al país, con el objetivo de que estos sean invertidos en actividades productivas que coadyuven al crecimiento económico de México.
A juicio del secretario de Hacienda, “al robustecer la estructura tributaria y ampliar la base gravable se incrementarán los ingresos de la recaudación federal participable”, lo cual permitirá a los estados contar con mayores recursos para atender salud, educación, seguridad e infraestructura.
En otro momento de su intervención, Amador aludió al contexto en el cual se presenta el paquete económico, entregado en la noche de ayer al Congreso, y destacó que México se ha mostrado resiliente ante las presiones externas.
“Muestra de ello –ejemplificó- es que durante la primera mitad de 2025 el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) superó las expectativas de analistas nacionales e internacionales y se encuentra en curso de alcanzar un crecimiento de entre 0,5 y 1,5 en términos reales respecto del año anterior”.
Según enfatizó, el Paquete se enfoca en garantizar los programas sociales, la política de salud, educación y vivienda, al tiempo que se asegura la ejecución de inversión pública en proyectos prioritarios en coordinación con el sector privado para fortalecer la estrategia del Plan México.
Añadió que las proyecciones para 2026 contemplan un déficit equivalente a 4,1 por ciento del PIB, reflejando una reducción de 1,6 puntos porcentuales respecto a 2024 y menor a la previsión de cierre de 2025, de 4,3, y un nivel de deuda pública de 52,3 por ciento del PIB.
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