Adicionalmente, y también como consecuencia de esa variación, la nación indochina podría enfrentar para entonces pérdidas en la productividad por hasta 23 mil millones de la divisa estadounidense.
Las cifras fueron dadas a conocer aquí en el taller “Consulta sobre cambio climático y salud: promoción de la integración de la salud en el informe NDC 3.0 de Vietnam”, que contó con la participación de representantes de ministerios, sectores, localidades, organizaciones de desarrollo y del mundo académico.
Alrededor del 70 por ciento de la población vietnamita, se dijo, vive actualmente en zonas costeras y bajas, y en áreas vulnerables a inundaciones, intrusión salina y fenómenos meteorológicos extremos.
Por otra parte, el cambio climático promueve la propagación de enfermedades infecciosas como el dengue, la malaria y la gripe, mientras los fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas, inundaciones y sequías, amenazan las fuentes de agua potable y la seguridad alimentaria.
Además, la contaminación atmosférica causada por las emisiones de gases de efecto invernadero agrava las enfermedades respiratorias, aumentando la carga médica.
El foro, celebrado ayer, tuvo como objetivo identificar acciones prioritarias para incorporar factores de salud en la política climática y contribuir a completar el Informe de Contribución Determinada a Nivel Nacional que Vietnam presentará en noviembre próximo en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP30) en Brasil.
Al intervenir en el encuentro la representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aquí, Angela Pratt, destacó que Vietnam “ha demostrado un liderazgo firme y un papel cada vez más importante en las iniciativas globales”.
De ahí que aumentar la participación de la salud en ese Informe garantizará que la acción climática realmente proteja la vida y el bienestar, consideró la funcionaria y reiteró que la OMS está firmemente comprometida a apoyar al Gobierno vietnamita en todas estas iniciativas.
Por su parte, la representante residente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Vietnam, Ramla Khalidi, sostuvo que la salud de las personas es la base del desarrollo económico sostenible y la prosperidad social.
Objetivos climáticos ambiciosos y centrados en la salud pueden generar nuevas fuentes de financiación, fortalecer la resiliencia y lograr mejores resultados para las personas y el planeta, valoró Khalidi y afirmó que el PNUD, la Unicef y la OMS trabajan por garantizar que la acción climática se traduzca en acción para el bienestar humano.
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