“Jamás debemos separar la dimensión técnica, y las medidas a adoptar, de la justicia social”, afirmó en entrevista con la cadena Franceinfo, a propósito del comienzo mañana en la ciudad brasileña de Belém de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30).
A juicio del presidente de la COP21, en Belém la clave estará en no fijar objetivos irrealizables, y sí en proyectar vías concretas para avanzar en la materialización del Acuerdo de París de combate al cambio climático.
En ese sentido, consideró fundamental los elementos de la justicia social y de la ayuda en la financiación a los países más pobres.
Según Fabius, quien presidió hasta hace poco el Consejo Constitucional de Francia, la COP30 debería enfocar acciones en la reducción de las emisiones de metano, presente en las industrias del petróleo, del gas y de los residuos.
El dióxido de carbono (CO2) no es el único responsable del calentamiento global, el metano (CH4) tiene un efecto mucho mayor, sobre todo a corto plazo, por lo que reducirlo permitirá bajar las temperaturas en unas décimas, advirtió.
El veterano político ponderó el Acuerdo de París y las diversas reuniones de la COP, aun cuando en ocasiones sus resultados se evalúen por debajo de las expectativas y sean blanco de críticas.
Cada reunión ha aportado algo, aseveró Fabius, invitado a Belém por la ONU para dirigir al círculo de antiguos presidentes de la Conferencia, de cara al objetivo de apoyar su gobernanza.
Interrogado por Franceinfo sobre la ausencia del gobierno de Estados Unidos en el foro multilateral previsto hasta el 21 de noviembre, el primer ministro entre 1984 y 1986 tildó esa decisión de grave, pero al mismo tiempo comentó que a muchos en la primera potencia mundial sí les interesa la lucha contra el cambio climático.
En Belém podrá constatarse la presencia de regiones estadounidenses, de Estados y de empresas que comprenden que la transición ecológica va más allá de ideologías, subrayó.
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