Los debates se centraron en la creación de nuevas rutas marítimas y aéreas que unen a ambos países, con el objetivo de acelerar el flujo de mercancías e impulsar la inversión privada.
El puerto paquistaní de Gwadar, conectado directamente a Asia Central, permitiría, según las partes, transportar los productos a Djibouti entre cuatro y cinco días, un plazo competitivo para el comercio regional.
Hadi propuso el establecimiento de foros económicos entre empresas y alentó la participación de las aerolíneas privadas en Islamabad para mejorar la conectividad comercial.
De igual manera, sugirió la creación de un centro regional de distribución de arroz dentro de la Zona Franca Internacional yibutiana para fortalecer la seguridad alimentaria en África Oriental. «Más de 200 mil toneladas de arroz ya transitan a través de Djibouti cada año», reveló.
Precisó que seis empresas paquistaníes operan actualmente en los puertos y zonas francas locales e invitó a otros inversores a seguir ese ejemplo al promocionar las fortalezas del modelo CAF (Costo, Seguros y Carga), que permite a los operadores pre-posicionar sus mercancías en el acto.
Una vez que un producto alcanza un 25 por ciento de valor añadido, se puede certificar “Made in Djibouti” (Hecho en Djibouti) con derecho a beneficios fiscales y acceso preferencial al Mercado Común para África Oriental y Meridional (Comesa), aseveró el funcionario.
Por su parte, Nawaz acogió con beneplácito “los notables avances realizados por Djibouti en el desarrollo de su infraestructura portuaria y logística”, subrayando que el país “ahora se destaca como una encrucijada estratégica entre África, Oriente Medio y Asia”.
mem/nmr













