Bajo el alto patrocinio del ministro de Energía encargado de Recursos Naturales, Yonis Ali Guedi, la reunión acogió a funcionarios del Sistema de las Naciones Unidas, actores del sector privado, investigadores y empresarios especializados en tecnologías solares.
Entre sus objetivos, busca crear una plataforma de diálogo entre los responsables de la toma de decisiones públicas, los financiadores y los innovadores para promover la cultura de la autoproducción y el autoconsumo solar y eliminar los obstáculos a un despliegue masivo de esta energía renovable.

El coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en el país africano, José Barahona, acogió con beneplácito el ascenso de las nuevas empresas locales en el sector y los esfuerzos de los ingenieros para producir paneles fotovoltaicos “Hecho en Djibouti”.
Barahona precisó que, a través de la explotación de esa fuente renovable, Djibouti puede comenzar su revolución energética y convertirse en un centro regional”, al tiempo que enfatizó la necesidad de electrificar las áreas rurales para un mayor acceso a energía verde y asequible.

Destacó que el desarrollo de la energía solar reducirá las facturas de electricidad de los hogares, crea empleos y estimula el crecimiento económico.
Por su parte, Guedi recordó que Djibouti disfruta de algunos de los más altos soles del continente africano, un activo que ahora se transforma en una ventaja estratégica.
“Ante los desafíos climáticos y la necesidad de reducir nuestras emisiones, la energía solar es una solución prometedora y sostenible”, subrayó al recordar que, bajo el liderazgo del presidente Ismail Omar Guelleh, hicieron de esa fuente uno de los pilares de la Visión Djibouti 2035.
Recordó las reformas emprendidas desde 2015, incluida la apertura del mercado de producción de electricidad a inversores privados a través de la Ley de Productores Independientes de Electricidad, así como el desarrollo de asociaciones público-privadas para financiar proyectos energéticos.
Asimismo, citó proyectos emblemáticos como el programa de electrificación rural de las centrales eléctricas mini-solares y la construcción de una planta de energía solar de 25 megawatts en el Grand Bara, este último con un sistema de almacenamiento de baterías.
Los participantes discutieron marcos regulatorios, modelos de negocio y mecanismos de financiamiento innovadores que podrían acelerar el despliegue de la energía solar en Djibouti. Acordaron una segunda edición del foro en 2026, una señal de que el país tiene la intención de registrar de manera sostenible la energía solar en el corazón de su transición energética.
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