De acuerdo con reportes de medios oficiales libaneses, la escalada incluyó bombardeos aéreos, ataques de artillería y sobrevuelos de drones sobre distintas localidades de los distritos de Tiro, Sidón, Nabatieh, Bint Jbeil y Marjeyoun.
Entre las víctimas figuran un paramédico, una mujer, un exalcalde y varios civiles.
Uno de los ataques en la localidad de Tayr Falsayh provocó la muerte de una mujer y de su hijo, integrante de los servicios de emergencia, además de dejar cinco heridos.
Otro bombardeo en Al-Abbasiya causó un fallecido, mientras un ataque contra Tibnin mató a Haidar Mouassi, exalcalde de Aitaroun y actual miembro del consejo municipal.
Según los informes, la aviación israelí ejecutó 32 ataques contra el distrito de Tiro, 15 contra Sidón, 13 en Nabatieh y ocho en Bint Jbeil.
Las agresiones alcanzaron viviendas, carreteras, áreas agrícolas y zonas residenciales.
Fuentes locales denunciaron además el empleo de municiones de fósforo en ataques dirigidos contra Yahmor al-Shaqif y Zawtar al-Sharqiyah, armamento prohibido internacionalmente por sus efectos sobre la población civil.
Las fuerzas israelíes emitieron igualmente órdenes de evacuación para residentes de nueve localidades de los distritos de Sidón y Nabatieh, situación que provocó desplazamientos masivos hacia Sidón y Beirut.
Drones y aviones de reconocimiento israelíes sobrevolaron también Beirut, sus suburbios del sur y áreas del distrito de Baalbek-Hermel. La nueva escalada ocurre un día después de concluir en Washington la tercera ronda de conversaciones indirectas entre Líbano e Israel, auspiciadas por Estados Unidos, que derivaron en una extensión de 45 días del acuerdo de alto el fuego.
Las negociaciones anteriores se realizaron el 14 y el 23 de abril en la capital estadounidense.
Desde el inicio de la ofensiva israelí a gran escala contra el Líbano, el 2 de marzo de 2026, al menos dos mil 969 personas murieron, nueve mil 112 resultaron heridas y más de un millón fueron desplazadas, según cifras oficiales libanesas.
mem/fm













