El director general del Ministerio de Salud en Gaza, Munir Al-Barsh, describió un panorama sombrío en ese enclave costero palestino, donde viven más de dos millones de personas.
Los hospitales no tienen recursos, las reservas de medicamentos se acercan a cero y los pacientes mueren mientras esperan tratamiento, destacó el galeno, citado por el diario Al Quds.
Al respecto, reveló que la escasez de medicamentos básicos alcanzó el 84 por ciento y los de emergencia 40 por ciento, en tanto la falta de suministros superó el 71 por ciento.
No tenemos gasas y las distintas soluciones solo durarán un mes, lo cual dificulta enormemente la prestación de atención primaria, subrayó.
También resaltó la falta de suministro constante de combustible para mantener en funcionamiento las plantas eléctricas de las instalaciones de salud, la caída de las comunicaciones y el cierre casi total de los laboratorios.
Al-Barsh detalló que cada semana entran a la Franja solo cinco camiones cargados con suministros médicos, pese la tregua alcanzada a mediados del pasado mes y el compromiso de Israel de no entorpecer o limitar el ingreso de ayuda al territorio.
El especialista señaló que solo dos vehículos son enviados al Ministerio, mientras la carga de los otros tres se distribuye entre las varias organizaciones internacionales presentes en Gaza.
Esas cantidades son insignificantes en comparación con las necesidades de la población, expresó.
Como ejemplo, alertó sobre la grave falta de medicamentos para tratar el cáncer y de suministros para cirugía ortopédica, una situación que obligó a miles de pacientes a solicitar traslados para recibir tratamiento en el extranjero.
Israel presenta una imagen engañosa al mundo al permitir la entrada de bienes de consumo mientras impide el ingreso de equipos médicos y suministros esenciales, denunció.
Ante esa situación, reclamó la apertura total de los cruces fronterizos para el ingreso fluido de medicamentos, combustible, equipamiento y hospitales de campaña.
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