En su discurso inaugural del evento, publicado en el sitio oficial de la Presidencia de la República, Mattarella apuntó que ese problema impacta, de forma negativa, “en las relaciones humanas, la vida comunitaria, los modelos culturales y las aspiraciones de los ciudadanos”.
El jefe de Estado aseveró que la sociedad italiana está envejeciendo y no se regenera, pues mientras aumenta la esperanza de vida, lo que debería considerarse un éxito, cada vez son menos los jóvenes, algo que “nunca ha sucedido en la historia pasada, excepto quizás después de guerras devastadoras y en zonas específicas”.
El débil relevo generacional “afectará la sostenibilidad de las finanzas públicas, así como la cohesión intergeneracional”, mientras “los jóvenes se ven expuestos a un riesgo constante de rezago”, lamentó.
El mandatario expresó que “las dificultades del sistema productivo italiano con respecto a la escasez de mano de obra calificada son bien conocidas”, y reconoció que “este es ciertamente un problema que no se puede resolver con las medidas actuales”.
El presidente se refirió en ese foro, que sesionará los días 27 y 28 de noviembre en el capitalino Auditorio de la Conciliación, a la importancia que tiene, en el actual contexto, la integración de los migrantes “quienes, con su trabajo, a menudo contribuyen al bienestar de nuestra comunidad”.
Un informe publicado el pasado 21 de octubre por el Instituto Nacional de Estadísticas (Istat), indicó que los nacimientos y la fecundidad en Italia se sitúan en mínimos históricos, pues en 2024 se reportaron 369 mil 944 nacimientos, casi 10 mil menos que el año anterior.
La tasa de natalidad en el pasado año fue de 6,3 nacimientos por cada mil habitantes, muy inferior a la de 9,7 por cada mil registrada en 2008, y la variación relativa en 2024, respecto al año precedente, representa una reducción del 2,6 por ciento.
Este descenso de la natalidad se debe, en gran medida, a la baja propensión a tener hijos, pues la media de 2024 fue de 1,18 por mujer, a lo que se suma una reducción del número de padres potenciales, pertenecientes a generaciones cada vez más pequeñas nacidas desde mediados de la década de 1970.
Los analistas del Istat apreciaron que la tasa de natalidad continúa descendiendo en el presente año, pues en el período de enero a julio se registraron solo 197 mil 956 nacimientos, lo que representa una caída en aproximadamente 13 mil en relación con igual período de 2024, para una baja del 6,3 por ciento.
La tasa de natalidad, que se situó en el 3,6 por mil en ese periodo de 2024, fue de 3,4 por mil en esos primeros seis meses de este año, una tendencia negativa que se mantiene en el segundo semestre de 2025, agregó esa fuente.
mem/ort













