Este elemento es un factor clave en la obesidad, considerada en estos momentos una pandemia mundial, subrayaron los investigadores de la Universidad de Göttingen y la de Heidelberg en Alemania.
Los científicos que presentan esta tesis en el Congreso Europeo sobre Obesidad 2026 en Turquía, sugieren que comer fuera de casa se asocia sistemáticamente con la obesidad en países de ingresos bajos y medios-bajos.
Ese acto social parece ser un indicador de prosperidad en los países de bajos ingresos, y debido al desconocimiento de ese grupo las poblaciones tienen más probabilidades de experimentar malnutrición, deficiencias de micronutrientes y sobrepeso.
En el entorno alimentario actual, es un desafío para las personas no comer en exceso y elegir alimentos nutritivos y saludables, resaltan los investigadores.
«A medida que la tendencia a comer fuera de casa continúa en aumento en todo el mundo, las intervenciones de salud pública deben centrarse en el sector de la alimentación fuera del hogar como un punto de influencia crítico para la prevención global de la obesidad», concluyeron los científicos.
La literatura especializada recuerda que la obesidad provoca hasta 30 tipos de cáncer, algo que es desconocido por la población en general.
Otros artículos, recuerdan que la obesidad representa actualmente la primera causa de muerte previsible, cuando antes era el tabaco.
De hecho, cuando un paciente obeso si pierde unos 20-30 kilogramos, la probabilidad de infarto de corazón o cerebral se divide entre cinco o en hasta10 posibilidades.
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