En la velada, que encabezó el nuevo embajador de la isla en el istmo, Orestes Pérez, y a la que también asistieron integrantes de los grupos de solidaridad con la isla, los participantes destacaron la vigencia del proceso revolucionario y condenaron el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington hace más de seis décadas.
Durante la actividad, rememoraron la victoria del Ejército Rebelde que el 1 de enero de 1959 puso fin a la dictadura de Fulgencio Batista.
En sus palabras, Pérez explicó las complejidades del año 2025 que concluyó y los nuevos desafíos en 2026 ante un cerco que se acrecienta, pero el cual el pueblo cubano- digno, consagrado y valiente- sabe enfrentar con unidad e inteligencia.
También agradeció el apoyo en Panamá de organizaciones de solidaridad en la defensa de la Revolución, en los momentos más difíciles y aseveró que siempre contarán con esa mano amiga.
El fraternal acto tuvo lugar en un ambiente de conmemoración y reafirmación política.
La víspera, en un mensaje a la nación caribeña, el presidente Miguel Díaz-Canel exhortó a los cubanos a continuar trabajando y unidos durante el próximo 2026.
«Que cada ley, cada plan y cada presupuesto se convierta en acciones palpables en la vida de la gente. Que la ciencia y la innovación se traduzcan en soluciones concretas. Que la economía recupere su vitalidad sin renunciar a la justicia social», remarcó el mandatario en su cuenta en la red social X.
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