La investigación de la plataforma financiera Genial y la empresa de pesquisas Quaest indica, además, que solo un 21 por ciento de los consultados piensa que el confinamiento se debió a una «persecución política» por parte del Supremo Tribunal Federal (STF) o del ministro Alexandre de Moraes.
Realizado en diciembre, con dos mil cuatro inquiridos, el estudio señala que, entre el 52 por ciento que responsabiliza a Bolsonaro y a su familia del resultado, la percepción predominante es la reclusión debido a una conducta, la cual agravó la situación del exmandatario y condujo a la adopción de una medida más severa.
Dentro de este grupo, un 32 por ciento afirma que Bolsonaro fue arrestado por dañar la tobillera electrónica que llevaba durante su arresto domiciliario.
Otro 16 por ciento señala el «riesgo de fuga al extranjero».
Mientras un cuatro por ciento estima que fue encerrado porque su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, organizaba una vigilia cerca del condominio, donde vivía el expresidente, una razón que supuestamente se esgrimió oficialmente para justificar el arresto.
Asimismo, la encuesta apunta que la teoría de la «persecución política» es una opinión minoritaria entre la población general, pero parece predominar entre los encuestados que se identifican como partidarios de Bolsonaro.
En este segmento, el 52 por ciento opina que el exjefe de Estado fue arrestado debido al acoso del STF.
Sin embargo, incluso entre sus partidarios más leales, una proporción significativa discrepa: un 18 por ciento afirma que Bolsonaro está encarcelado por haber violado la tobillera electrónica.
La investigación muestra por otra parte que los partidarios de Bolsonaro son los menos propensos a creer en la posibilidad de un intento de fuga: solo un dos por cinto ve ese riesgo de que intente salir del país, en comparación con un 16 por ciento de la muestra total.
De acuerdo con Genial/Quaest, el 51 por ciento de los entrevistados entiende que Bolsonaro «merece estar en prisión».
La tasa varía drásticamente según la preferencia política. Entre los votantes del gobernante Partido de los Trabajadores, el porcentaje asciende al 91 por ciento, mientras que entre los partidarios de Bolsonaro desciende a solo un cuatro por ciento.
Este contraste refuerza la intensidad de la polarización en torno al destino del expresidente, quien purga 27 años y tres meses de cárcel por tentativa golpista, y el papel de las instituciones en el caso.
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