Efectivos de la Seguridad Interna fueron desplegados en zonas de concentración y lugares de culto, mientras la comunidad cristiana celebró oraciones y misas en las iglesias de Damasco y otras gobernaciones con motivo del inicio del nuevo año.
Cientos de ciudadanos también festejaron en la emblemática Plaza Omeya, en el corazón de la capital, donde se registraron fuegos artificiales y bocinazos.
Las celebraciones se vieron empañadas en Alepo por un atentado suicida ocurrido la noche del miércoles en el barrio de Bab al-Faraj. Un atacante se inmoló, provocando la muerte de un miembro de las Fuerzas de Seguridad Interna e hiriendo a otros dos.
El Ministerio del Interior informó que el agresor fue detenido y registrado en un puesto de control antes de detonar el artefacto explosivo.
Las autoridades reiteraron que las medidas de seguridad adoptadas tenían como objetivo salvaguardar la vida de los ciudadanos y permitir que las celebraciones de Año Nuevo se desarrollaran en un ambiente de estabilidad y tranquilidad.
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