“Nuestro Movimiento Izquierda Unida, de manera contundente y enérgica rechaza y condena a la acción militar, cobarde, brutal y asesina del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica perpetrada contra una nación soberana”, destaca la organización en un comunicado.
Además, el MUI señala que ello se realizó en flagrante violación al Derecho Internacional y a la Carta de Naciones Unidas, cuyos artículos 1 y 2 establecen el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza.
Estados Unidos y su actual presidente Donald Trump, en su afán desmedido por el control hegemónico de la República Bolivariana de Venezuela y sus recursos estratégicos, se lanzan desesperados con esta agresión, comenta el movimiento dominicano.
Washington mantuvo desde agosto pasado un cerco militar y naval en las aguas del Caribe, con una amenaza a la paz de la región y la seguridad de los pueblos de Nuestra América, recuerda el comunicado.
Con esa agresión militar evidencian, una vez más, su naturaleza colonialista e imperialista contra los pueblos para destruir democracias en nombre de la democracia misma al estilo de ellos, que se traduce en colonialismo, subraya el texto.
“Sus acciones amenazantes y amedrentadoras ante las que el pueblo venezolano ni su presidente ni su gobierno se han doblegado, se han sustentado en falsa acusación de combate al narcotráfico, piratería contra barcos petroleros, nuevas sanciones económicas, dejando claro el verdadero propósito de sus intereses mezquinos”, denuncia el MIU.
Hacemos un llamamiento a los pueblos del mundo a unir sus voces y acción en rechazo y condena a esta agresión imperial que profana los derechos inalienables de una nación soberana, señala la organización dominicana.
El referido movimiento también instó a la solidaridad internacional contra estas agresiones militares que el enemigo común las dirige contra Venezuela, su pueblo y su presidente legítimo, Nicolás Maduro Moros, pero es contra toda Latinoamérica que quiere vivir en paz.
Finalmente, el comunicado repudia toda agresión contra la paz y reafirma su solidaridad con el pueblo venezolano y su mandatario.
El gobierno venezolano denunció el ataque a sitios militares y civiles y acusó a Washington de una flagrante violación del Derecho Internacional y la Carta de la ONU.
Por su parte, la vicepresidenta Delcy Rodríguez señaló que se desconoce el paradero del jefe de Estado constitucional, Nicolás Maduro, y exigió pruebas de vida del mandatario y de la primera dama, la primera combatiente Cilia Flores.
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