En recorrido por varias calles y lugares icónicos del centro de la ciudad, Prensa Latina pudo constatar pocos locales, cafeterías, farmacias y tiendas abiertos, con poco pobladores comprando, solo trabajadores dispuestos a atender algún que otro cliente.
Llamativo el poco tránsito de vehículos públicos y privados circulando en las calles, y solo algunos buses (ómnibus) y carros de las fuerzas de seguridad se aprecian, mientras los buhoneros (vendedores apostados en aceras) aún no retornaron a sus lugares habituales.

La céntrica plaza La Candelaria, repleta siempre de personas, ahora solo contaba con la presencia de algunas pocos que observaban las palomas volar, mientras efectivos policiales y de otras fuerzas de seguridad custodiaban el lugar.
El bulevar que da acceso a la emblemática Plaza Bolívar, cotidianamente repleto de vendedores y transeúntes estaba prácticamente vacío, y el acceso al lugar quedó restringido al público con cercas de seguridad y efectivos de la Milicia Nacional Bolivariana.
Este lugar se encuentra próximo a la sede del Palacio Federal Legislativo donde este lunes quedó instalada la Asamblea Nacional (parlamento) para un nuevo periodo de cinco años, y fueron adoptadas medidas de protección.

Un fuerte dispositivo de seguridad puede observarse a cada paso con el despliegue de fuerzas bolivarianas apostadas en las diversas intercepciones y plazas de la capital, resguardando la paz y tranquilidad ciudadana.
Prensa Latina entrevistó a varias personas en la calle y en condición de anonimato manifestaron su indignación por la situación vivida el pasado 3 de enero con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores.
Pese a la reserva de palabras algunos expresaron que ante esta situación se “mantienen alertas, unidos y en espera de las orientaciones que emanen del Gobierno”.

Algunos inclusive, se mostraron esperanzados de que esta situación pueda resolverse a través de las leyes internacionales y que el presidente Nicolás Maduro y su esposa puedan regresar a Venezuela.
Carmen Moreno, una señora mayor que llevaba un pulóver con la frase “estamos con Nicolás” habló con Prensa Latina sobre sus vínculos familiares con Hugo Chávez y se mostró agradecida con el comandante y el mandatario constitucional por defender a los más humildes.
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