Dentro de la llamada operación Centinela, lanzada este martes por 45 días, agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Sistema Penitenciario derribaron varias casetas y edificaciones no autorizadas cerca del ingreso de ese centro.
En distintas rutas del departamento se instalaron puestos de control con agentes de la fuerza de seguridad civil y del Ejército, quienes verifican el cumplimiento de la ley. También, uniformados realizan operativos en la vía pública.
El Ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, explicó que priorizan el departamento por ser el segundo con mayores índices delincuenciales después de esta capital y se enfocan en combatir el narcotráfico, sicariato, pandillas y contrabando.
Buscan, acotó, retomar el control territorial, minimizar las operaciones criminales y devolver la paz a la población, al permitirles trabajar con tranquilidad y reducir al mínimo los homicidios, extorsiones y actividades relacionadas con drogas.
El director general de la PNC, David Custorio Boteo, llamó, por su parte, a tomar en cuenta que Escuintla tiene casi un millón de habitantes y 14 municipios, con el mayor comercio y economía a nivel nacional.
Además, acotó, es un atractivo para las estructuras criminales dedicadas al robo, hurto, narcotráfico, robo de furgones, con las mayores capturas en el país, “diariamente hablamos de aproximadamente 12-15 y cinco armas de fuego”.
Por lo tanto, agradeció el trabajo arduo de la PNC, pero el incremento con personal del Ejército es para tener mayor cobertura y que los patrullajes sean más exitosos, consideró Boteo.
Las autoridades del organismo de Interior anunciaron la creación de la Oficina de Análisis Delictivo, a cargo de la delegación departamental de la División Especializada en Investigación Criminal de la PNC en Escuintla, para fortalecer las pesquisas.
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