El cálculo apunta a 93 millones de pernoctaciones entre diciembre de 2025 y marzo del presente año, con aumentos respectivos del 8,2 por ciento y de 14,3 puntos porcentuales, en relación con el mismo período de la temporada anterior, indica un informe de Demoskopika, uno de los más importantes institutos italianos de investigación de mercado.
El principal impulsor del crecimiento es el componente internacional, que supera al mercado nacional en dinamismo, pues se esperan 14,4 millones de turistas extranjeros, un 21,1 por ciento más que en 2025, para un total de 52 millones de pernoctaciones, lo que representa un incremento de 28,8 puntos porcentuales, indica el documento.
Sin embargo, a nivel nacional, el turismo muestra señales más moderadas, pues el mercado nacional representa el 51,5 por ciento del total, con 15,3 millones de llegadas, lo que marca un ligero descenso de 1,7 puntos porcentuales, con 41,1 millones de pernoctaciones, cifra similar a las del año pasado.
Los expertos de Demoskopica consideran en ese estudio sobre “Turismo de Invierno” que los análisis “confirman el fuerte atractivo de Italia para los visitantes extranjeros, pues la demanda internacional está creciendo significativamente y apoya a todo el sector”.
La situación es diferente para los italianos, quienes muestran mayor cautela en su gasto turístico y muchas familias optan por estancias más cortas, reservas tardías o soluciones alternativas que no siempre se reflejan en las encuestas oficiales.
Desde esta perspectiva, continúan los investigadores, se perfila una temporada de doble velocidad: por un lado, Italia sigue siendo un destino predilecto para los viajeros extranjeros, mientras que, por otro, la demanda interna requiere políticas de incentivos más rigurosas.
Resulta crucial para el turismo italiano “Gestionar estas dinámicas, para consolidar los resultados obtenidos y lograr una temporada de invierno más equilibrada y diversa en el futuro próximo”, agrega la fuente.
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