El estudio muestra que los pueblos de la región de la bahía de Babitonga (Santa Catarina), constructores de los conocidos sambaquis —montículos monumentales de conchas levantados por sociedades del Holoceno a lo largo de la costa brasileña—, desarrollaron tecnologías especializadas para la caza de grandes ballenas mucho antes de lo que apuntaba la investigación arqueológica previa.
Para los autores, del ICTA-UAB Krista McGrath y André Colonese junto a un equipo internacional, estos resultados redefinen el papel de las comunidades sudamericanas en el surgimiento de culturas marítimas complejas, ya que hasta ahora se situaba el origen de la caza de grandes ballenas en sociedades posglaciales del hemisferio norte, entre hace tres mil 500 y dos mil 500 años.
Como parte de la investigación, los científicos analizaron centenares de restos óseos de cetáceos y herramientas elaboradas en hueso procedentes de sambaquis de la bahía de Babitonga, conservados actualmente en el Museo Arqueológico de Sambaquis de Joinville (Brasil).
Muchos de estos yacimientos han desaparecido, lo que convierte a esta colección en un archivo excepcional de una historia que, de otro modo, no podría reconstruirse.
El equipo combinó métodos de zooarqueología, análisis tipológico y técnicas moleculares de última generación, como ZooMS (zooarqueología mediante espectrometría de masas), para estudiar huesos y objetos fabricados con hueso de cetáceo.
Se identificaron restos de ballenas francas australes, ballenas jorobadas, rorcuales azules, rorcuales sei, cachalotes y delfines, muchos de ellos con claras marcas de corte asociadas al despiece.
También se documentaron grandes arpones realizados con hueso de ballena, algunos de los mayores hallados en Sudamérica. Su presencia, junto con la abundancia de restos óseos, su inclusión en contextos funerarios y la identificación de especies costeras, aporta una evidencia sólida de caza activa y no de un aprovechamiento oportunista de animales varados.
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