La cólera del sector volvió a mostrarse este martes en la capital francesa, donde manifestantes convocados por la Federación Nacional de Sindicatos de Agricultores de Francia (Fnsea), el principal sindicato del gremio, y los Jóvenes Agricultores se concentraron frente a la Asamblea Nacional y vertieron unas 30 toneladas de papa.
En el centro de la protesta está el rechazo al ya aprobado acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, así como el reclamo de simplificación de normas y trámites.
Lecornu propuso una ley de urgencia, que presentará en marzo en el Consejo de Ministros para lidiar con temas como el agua, la amenaza de los lobos y los medios de producción.
Asimismo, indicó a los prefectos departamentales valorar la posibilidad de derogar reglas sobre el uso de nitratos en los campos.
Los agricultores consideran el acuerdo UE-Mercosur promotor de la competencia desleal, a partir de normas y restricciones a las que están sujetos los productores franceses y europeos, pero no sus contrapartes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Sin embargo, los anuncios del primer ministro parecen no calmar el malestar, según la reacción de la Confederación Campesina.
De acuerdo con el vocero de este sindicato, Stéphane Galais, Lecornu ya ha enviado tres cartas a los agricultores, sin responder a sus reivindicaciones.
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