Los investigadores utilizaron aprendizaje profundo y computación de alto rendimiento para detectar algas que a menudo representan menos de uno por ciento de un píxel satelital, una tarea imposible sin inteligencia artificial (IA), publicó la revista Nature Communications.
Dirigido por investigadores de la Universidad del Sur de Florida (USF) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, el estudio demuestra el poder de la IA como herramienta para procesar grandes cantidades de datos oceánicos.
Según los autores, estas tendencias de expansión de las floraciones por el mar probablemente se deban a cambios en la temperatura, las corrientes y los nutrientes del océano, y podrían tener un impacto significativo en la vida marina, el turismo y las economías costeras.
Si bien las algas flotantes pueden sustentar la vida marina en alta mar, las grandes floraciones amenazan los ecosistemas costeros, el turismo y las economías locales cuando llegan a la costa.
En aguas abiertas, pueden proporcionar un hábitat crucial para la vida marina y tener un impacto positivo en la pesca, sirviendo como criaderos para muchas especies, afirmó Chuanmin Hu, profesor de oceanografía en la Facultad de Ciencias Marinas de la USF y autor principal del artículo.
Sin embargo, una vez que las algas llegan a las aguas costeras, la biomasa en descomposición puede causar daños considerables al turismo, las economías y la salud de las personas y la vida marina, dijo.
«Si bien se han publicado estudios regionales, nuestro artículo ofrece la primera visión global de las algas flotantes, incluyendo los tapetes de macroalgas y la espuma de microalgas», resaltó Hu.
«Nuestros resultados muestran que el océano global ahora favorece el crecimiento de macroalgas flotantes», enfatizó el investigador.
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