Ir a la pelea frontal o meterse en el barro, son otras formas españolas de graficar lo que ocurre en el concierto político que repite narrativas anteriores. Ahora el centro del debate apunta al siniestro en Adamuz, Córdoba, que costó la vida a 45 personas.
El ministro de Transportes, Oscar Puente, es la figura visible a quienes desde el líder del conservador Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, el diario ABC, de la misma línea, la ultraderecha de Vox y un grupo de maquinistas de trenes, le exigen la renuncia.
Todo parte de presuntos: falta de inversión o mantenimiento en las vías; inoperancia de los sistemas de seguridad; desatender alertas del pasado reciente; o falta de calidad de las vías para asumir la alta velocidad de los trenes.
Antes, fue el apagón general en España en marzo del pasado año, que también los mismos partidos y medios afines lanzaron la responsabilidad sobre el Gobierno que encabeza Pedro Sánchez (socialista) en coalición con otras agrupaciones de izquierda.
Feijóo dijo entonces que España tiene el peor sistema energético de Europa, y actualmente reitera algo similar en torno al sistema ferroviario del país ibérico.
En cambio, el desastre natural de la Depresión Alta de Niveles Aislados (DANA) principalmente en Valencia, con el fallecimiento de más de 200 personas en 2024, puso en el banquillo de los señalados al entonces presidente de la región, Carlos Mazón (PP).
La falta de compromiso y consagración de Mazón al asunto cuando las alertas ya tenían nivel rojo y la provincia estaba desbordada por las inundaciones, terminaron por costarle el cargo, pero un año después y tras protestas continuas de familiares de las víctimas.
El PP arropó a Mazón todo el tiempo y solo cuando se vio obligado por las circunstancias, lo apartó, no sin antes garantizarle salario público de por vida.
La trama no ha terminado. Una jueza investiga las responsabilidades de protección a la ciudadanía durante la DANA y citó al propio Feijóo, que en un primer momento afirmó que estaba al tanto de todo en tiempo real, algo de lo cual se desmintió a sí mismo posteriormente.
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