En una declaración oficial, la organización que agrupa a más de 110 entidades de la sociedad civil cubana calificó la medida como un “nuevo instrumento del bloqueo” que pretende confundir a la opinión pública internacional con “falsos argumentos” sobre la ejecutoria del gobierno cubano.
La ACNU ratificó su defensa de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y rechazó “esta nueva y burda agresión del gobierno estadounidense a la soberanía y la independencia de Cuba, a la población, sociedad y economía del país”.
La declaración impugnó “firmemente el objetivo de la orden ejecutiva de rendir a nuestra población por hambre, enfermedades, escaseces y falta de servicios básicos”, afianzando así “el carácter criminal del bloqueo más largo y cruel de la historia”.
Denunció además que la orden ejecutiva “se corresponde totalmente con la definición de genocidio” según la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, aprobada por la Asamblea General de la ONU en 1948.
“Resulta innegable que, con esta decisión, se intenta someternos a condiciones de existencia que pueden generar la muerte de muchos de nuestros compatriotas”, señaló el texto.
La ACNU defendió “el derecho de las cubanas y los cubanos a vivir en paz, a ser solidarios, felices, resilientes, resistentes y espirituales, a vivir en el sistema político, económico y social que hemos decidido libremente, en pleno ejercicio de autodeterminación”.
Además, hizo un llamado a la población estadounidense, a los gobiernos del mundo, a la Organización de las Naciones Unidas y a toda la comunidad internacional “a que se unan para detener la implementación de esta orden ejecutiva y defender el derecho a la vida de la población cubana”.
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