Desde el Bajo Flores hasta Caracas, el viaje de DAOM parece escrito con tinta de epopeya humilde: un equipo forjado en la resistencia, sin el brillo de las grandes ligas regionales, pero con la ambición intacta de quien sabe que el béisbol también premia la osadía.
La novena argentina abrirá el torneo el 5 de febrero ante Curazao en el Estadio Monumental Simón Bolívar, seguirá el 6 frente al campeón venezolano y el 7 contra Cuba. Luego se mudará a La Guaira para medirse a Colombia (9) y Nicaragua (10), antes de cerrar el 11 ante Panamá en Caracas.
En el montículo, el zurdo venezolano Yaferson López asoma como as de una rotación que también lidera Juan Borras, héroe de una sorpresa histórica en la edición anterior. La ofensiva se apoya en los bates de Agustín Tissera y Ángel Rojas, chispa y esperanza en una alineación que sabe que cada carrera será una batalla.
DAOM llega señalado como el más débil del cartel, pero en ese estigma encuentra su fuerza: no tiene nada que perder. En un torneo donde reinan gigantes, los argentinos apuestan a la vieja mística del béisbol —esa donde David, a veces, también le puede conectar un jonrón al gigante.
Aquí el equipo:
Receptores: Felipe Villasanti, Shahir Brahim y Agustín Kramer.
Jugadores de cuadro: Jacinto Cipriota, Sebastian Fontana, Agustín Tissera, Nicolás Alvarado, Anderson Roldán, Ángel Rojas y Exequiel Talevi.
Jardineros: Agustín Figueras, Pedro Amma, Alejandro Perdomo, Julián Pedrouzo y Danyer Sanabria.
Lanzadores: Lucas Ramón, Federico Roblés, Luís González, Juan Borras, Junior Cerda, Kevin Riello, Lucas Rementeria, Yaferson López, Sergio España, Álvaro Galindo, Franco Pérez, Carlos Parra y Robinson Maestre.
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