«El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Belarús sigue con preocupación la situación en torno a Cuba y el suministro de recursos energéticos a este país», refirió la entidad diplomática mediante un comunicado.
La cartera de Exteriores belarusa sentenció que observa con desasosiego como la amenaza de la actual escalada en el Caribe pueda convertirse en una grave crisis humanitaria con consecuencias impredecibles.
Minsk insiste constantemente en la inaceptabilidad de la aplicación de medidas coercitivas unilaterales que crean obstáculos a las relaciones comerciales entre los Estados.
La Cancillería recalcó que estas acciones sancionadoras frenan el proceso de desarrollo socioeconómico integral y dificultan la garantía del bienestar de la población.
En el documento las autoridades de Belarús expresaron la firme convicción de que todas las diferencias deben resolverse mediante el diálogo pacífico y en el marco del derecho internacional.
El pasado 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decretó una emergencia nacional por presunta amenaza a la seguridad proveniente de Cuba.
Ante esta determinación, firmó una orden ejecutiva que permite a la Casa Blanca imponer aranceles adicionales a las importaciones desde países que suministran petróleo a la mayor de las Antillas.
Frente a esta nueva arremetida, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que el bloqueo petrolero a su nación evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense y pretende asfixiar la economía de la isla, en referencia a la cúpula gobernante de Washington.
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