La convocatoria a la manifestación se confirmó luego de tres asambleas abiertas y multitudinarias en la Ciudad de Buenos Aires, en Parque Lezama y Plaza Garay, así como también en otras urbes del país. Además, habrán réplicas en las provincias de Buenos Aires, Neuquén, Tierra del Fuego, Río Negro, Corrientes, Formosa, Chaco, Córdoba, Misiones, Santa Fe, Mendoza y Salta, confirmaron los organizadores.
Participarán colectivos y activistas del movimiento LGTBIQNB+, organizaciones de personas con discapacidad, personas en situación de calle, trabajadoras sexuales, colectivos antipunitivistas, afrodescenfientes e indígenas, migrantes, feministas y transfeministas.

Darán su apoyo también agrupaciones estudiantiles y universitarias, ambientalistas, asambleas barriales, sindicatos y partidos políticos, organismos de derechos humanos y organizaciones sociales.
La Marcha del 7F a partir de las 17:00 hora local propone un lenguaje político con la solidaridad en el centro y contra las expresiones de racismo y fascismo, y tiene lugar a un año de que el presidente Javier Milei dijera en Davos que los homosexuales eran pedófilos y que la ideología de género era un cáncer que había que extirpar.
En respuesta a eso –recuerdan los organizadores- una multitud salió a repudiar tales expresiones: “No fuimos solo lesbianas, travestis, gays, bisexuales, no binaries, trans o queer quienes salimos a la calle; nosotres pusimos el grito en donde había que ponerlo, en un llamado colectivo a organizarnos”.
“El pueblo entero escuchó la convocatoria para defender consensos de convivencia en la diferencia construidos a lo largo de 40 años de democracia. Para defender también el lazo social, el reconocimiento mutuo que significa —o que debería significar— la democracia”, sostuvieron el jueves en una conferencia de prensa.

En esa actividad en la sede del Centro de Estudios Legales y Sociales se confirmó a la II Marcha del orgullo antifascista y antirracista el mismo día que se cumplían 10 años de la muerte de la militante travesti Lohana Berkins.
Los convocantes recalcaron que marchan en rechazo a un sistema de descarte que se manifiesta a nivel local y global, y lo harán bajo varias consignas; una de ellas es: ¡Frente al fascismo: lucha y solidaridad!
Igual, lo hacen bajo los lemas “Acá no sobra nadie: ninguna vida es descartable”, “Contra las reformas y la Reforma Laboral esclavista de Milei y sus cómplices”, “Paro general! Fuera Trump de América Latina”, “No a la baja de imputabilidad”, y “No a la Reforma de la Ley de Glaciares”.
También exigirán la derogación del DNU 366/25 que modifica la Ley de Migraciones 25.871 y rechazarán todas las políticas antimigratorias.
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