En una entrevista para la emisora Radio Pichincha, el segundo secretario de la embajada cubana en esta nación sudamericana, Julio César Crespo, señaló que las dificultades actuales responden, en lo fundamental, al endurecimiento del bloqueo de Washington y sus medidas coercitivas unilaterales.
En particular, criticó la más reciente decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con sancionar a terceros países que comercian petróleo con Cuba, lo que calificó como un bloqueo energético.
El diplomático sostuvo que estas acciones violan el derecho internacional y la soberanía de los Estados al impedir relaciones comerciales legítimas con Cuba.
También alertó sobre las consecuencias financieras de la inclusión de la isla en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, lo que, según dijo, restringe el acceso a créditos y transacciones internacionales.
Crespo indicó que el turismo, una de las principales fuentes de ingreso de la isla, enfrenta afectaciones por restricciones de viaje y por medidas que desincentivan visitas a Cuba desde Estados Unidos y otros países.
Además, mencionó que existen impactos en el sistema de salud por las dificultades para adquirir materias primas destinadas a la producción de medicamentos.
Pese al escenario, que describió como “muy duro”, afirmó que el gobierno cubano mantiene disposición al diálogo con Estados Unidos sin condicionamientos.
“Cuba está dispuesta a dialogar, pero un diálogo que no comprometa su soberanía”, subrayó.
El representante del gobierno cubano destacó que el país impulsa programas de soberanía energética y alimentaria, con énfasis en energías renovables, para enfrentar las nuevas restricciones.
Reconoció que el endurecimiento del bloqueo podría agravar las condiciones de vida, aunque aseguró que el Estado cubano evalúa escenarios para evitar una crisis humanitaria.
“La historia demuestra que el pueblo cubano ha resistido décadas de bloqueo y está dispuesto a seguir haciéndolo”, concluyó el representante diplomático.
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