El hemisferio norte experimentó fuertes olas de frío debido a que una corriente de chorro polar serpenteante derramó aire gélido sobre Europa y América del Norte.
Europa tuvo su enero más frío desde 2010, sin embargo, las temperaturas mensuales de enero superaron la media en gran parte del mundo, incluidas amplias zonas del Ártico, Groenlandia y el oeste de América del Norte.
En el hemisferio sur, un calor récord propició condiciones extremas, como incendios forestales en Australia, Chile y la Patagonia.
Las fuertes lluvias en el sur de África durante la última semana del mes provocaron graves inundaciones, especialmente en Mozambique, con un impacto catastrófico en la vida y los medios de subsistencia.
“El número de personas afectadas por desastres meteorológicos y climáticos sigue aumentando año tras año, y sus terribles consecuencias para la humanidad se han hecho evidentes día a día este enero”, declaró la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, Celeste Saulo.
“Esto es lo que nos impulsa a ampliar y acelerar la iniciativa Alertas Tempranas para Todos, ya que las muertes relacionadas con desastres son seis veces menores en los países con una buena cobertura de alerta temprana”, añadió.
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