Gatete al intervenir en la inauguración de la 48 Sesión Ordinaria del Consejo Ejecutivo de la Unión Africana, explicó que, desde una perspectiva económica, el acceso al agua se convierte en un indicador de la productividad.
Sin embargo, alertó que en toda África más de 300 millones de personas aún tienen la posibilidad de contar con ese servicio, mientras que aproximadamente 780 millones carecen de saneamiento adecuado.
De igual manera, precisó que las enfermedades relacionadas con el preciado líquido, como el cólera, la diarrea y la fiebre tifoidea, siguen cobrando vidas en todos los continentes, causando aproximadamente 115 muertes prevenibles cada hora en las regiones africanas, según la Organización Mundial de la Salud.
Subrayó la significativa implicación económica del tema, debido a que la falta de agua y saneamiento reduce la productividad laboral, aumenta el gasto en salud y desalienta la inversión. Las fábricas requieren un suministro de agua fiable, enfatizó.
Recomendó que África debe movilizar y gestionar la financiación para el desarrollo de forma más eficaz. Fortalecer la movilización de recursos internos, mejorar la gestión de las finanzas públicas y aumentar la credibilidad crediticia para acceder a los mercados de capital en condiciones justas y reducir el coste de la financiación de infraestructuras.
Mencionó las inversiones en infraestructura productiva integrada. Los sistemas hídricos deben planificarse junto con los corredores de transporte, los puertos, las redes energéticas y la infraestructura digital, para respaldar parques industriales, centros logísticos y ciudades productivas, en lugar de operar como proyectos sectoriales aislados.
Pidió acelerar la generación de valor a través de cadenas de valor regionales en el marco del Área de Libre Comercio Africana. Los recursos africanos deben procesarse cada vez más dentro del continente en la industria agroindustrial, farmacéutica, manufacturera y en la producción de minerales verdes.
Asimismo, instó a mayor integración del mercado con la eliminación de barreras arancelarias y no arancelarias, la armonización de las empresas emergentes, aprovechar la tecnología y los datos como infraestructura económica.
“Si financiamos nuestra infraestructura, integramos nuestros mercados, agregamos valor a nuestros recursos y creamos más juntos”, manifestó.
Vaticinó que África no solo se integrará a la velocidad de la economía global, sino que también contribuirá a su configuración. Y la Comisión Económica para África está siempre dispuesta a apoyar esta agenda en estrecha colaboración con los Estados miembros, la Unión Africana y las instituciones regionales, aseguró.
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