Un día después de anunciar la remisión del asunto a la Fiscalía por los “presuntos hechos”, el alto funcionario señaló en la cadena RTL que también abrió una investigación administrativa para avanzar de manera paralela a la justicia.
Barrot admitió que no puede excluir la aparición de nombres de otros diplomáticos en los documentos publicados sobre Epstein, quien murió en prisión en 2019, en un caso de alcance mundial y con mención a personalidades de la talla de Donald Trump, Bill Clinton, Elon Musk, Bill Gates y la realeza europea.
La justicia estadounidense divulgó el 30 de enero la mitad de los documentos, unos tres millones, relacionados con el polémico asunto, en el que Aidan es citado 200 veces.
El otrora secretario para temas del Oriente entre 2010 y 2017 habría tenido vínculos con Epstein, llegando incluso a enviarle documentos oficiales.
De acuerdo con el canciller Barrot, el espinoso caso no solo despierta sospecha de irregularidades, también demuestra una influencia foránea indebida sobre países europeos.
Al respecto, consideró que los archivos relacionados con Epstein deberían estar en los tribunales y no en las redes sociales.
Francia ya se había visto inmersa en el escándalo por la mención cientos de veces del veterano dirigente socialista Jack Lang y su hija Caroline, investigados por la Fiscalía Nacional Financiera por un posible delito de “blanqueo de fraude fiscal agravado”, al conocerse que la descendiente del político de 86 años fundó junto a Epstein una sociedad offshore en un paraíso fiscal.
Lang tuvo que renunciar el fin de semana a la presidencia del Instituto del Mundo Árabe, el cargo más reciente que ocupó, después de desempeñarse durante décadas como ministro, parlamentario, alcalde y concejal.
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