El acto se llevó a cabo en el Salón Manuel del Cabral de la UASD y contó con la participación de docentes, historiadores, estudiantes y sobrevivientes, quienes recordaron el valor histórico de la lucha estudiantil y las conquistas alcanzadas tras aquel trágico suceso, en el que cuatro jóvenes perdieron la vida.

Una ofrenda floral fue colocada en la estatua de la Madre Nutricia, en la explanada del Aula Magna.
Al pronunciar las palabras centrales, la vicerrectora de Extensión de la UASD, Rosalía Rosa Pérez, instó a la sociedad dominicana a mantener viva la memoria histórica y a asumir el 9 de febrero como una fecha de compromiso nacional.
Sostuvo que esta conmemoración honra no solo a los caídos, sino también a la lucha del movimiento estudiantil por la autonomía universitaria y la defensa de los derechos democráticos, al tiempo que exhortó a que hechos como estos no se repitan.
Destacó que esta fecha está declarada por ley como el Día Nacional de la Solidaridad Estudiantil, en memoria de estos jóvenes que también protestaban por la salida de tropas extranjeras del país.
Durante la ceremonia se rindió tributo a los estudiantes Antonio Santos Méndez, Miguel Tolentino, Luis José Millán y Amelia Ricart Calventi, quienes fueron ametrallados mientras reclamaban mejoras para la universidad.
Entre los asistentes se encontraban cientos de estudiantes de distintos centros educativos, miembros del Liceo Experimental de la UASD, docentes y personalidades del ámbito académico.
El sobreviviente Fidel Soto subrayó que el 9 de febrero está vinculado a la lucha por el restablecimiento de la democracia tras el derrocamiento del gobierno constitucional y a los procesos que condujeron a la Revolución de Abril de 1965.
Destacó que, aunque la guerra no logró todos sus objetivos, dejó conquistas fundamentales, como la defensa de la autonomía universitaria, y señaló que la manifestación estudiantil de 1966 fue una expresión pacífica de un pueblo decidido a construir un futuro con dignidad.
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