Kristoffersen sugirió «instalar una línea caliente militar entre las dos capitales para disponer de un canal de comunicación y evitar una escalada basada en la incomprensión», según publicó el diario.
El alto mando noruego reveló que ambos países mantienen aún contacto directo limitado para operaciones de búsqueda y salvamento en el mar de Barents, así como encuentros regulares en la frontera entre efectivos de ambas naciones.
Cuando hablamos con los rusos, en realidad responden de forma muy profesional y predecible, afirmó el jefe castrense, quien atribuyó a la falta de comunicación las presuntas violaciones del espacio aéreo bajo su responsabilidad.
Expertos en seguridad nórdica consultados por el medio consideraron significativo el pronunciamiento de Kristoffersen, que contrasta con el creciente distanciamiento entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Moscú tras el inicio de la operación militar rusa en Ucrania.
La propuesta del máximo jefe militar noruego llega en momentos de elevada tensión en el flanco norte de la OTAN, donde países como Finlandia y Suecia han acelerado su integración en la estructura defensiva occidental tras décadas de neutralidad.
mem/amp













