“La orden ejecutiva de Estados Unidos que impone un bloqueo de combustible a Cuba es una grave violación del derecho internacional y una grave amenaza para un orden internacional democrático y equitativo”, dijeron los expertos, según el sitio web de la Organización de Naciones Unidas.
Es una forma extrema de coerción económica unilateral con efectos extraterritoriales, a través de la cual Estados Unidos busca ejercer coerción sobre el Estado soberano de Cuba y obligar a otros terceros Estados soberanos a alterar sus relaciones comerciales legales, bajo amenaza de medidas comerciales punitivas, agrega la publicación.
Los expertos destacaron que caracterizar a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad nacional de Estados Unidos y acusar al país de apoyar a “grupos terroristas transnacionales” carece de credibilidad y parece diseñado para justificar el uso de poderes extraordinarios y coercitivos.
A falta de autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la orden ejecutiva no tiene base en la seguridad colectiva y constituye un acto unilateral que es incompatible con el derecho internacional, sentencia el texto.
También advirtieron que la orden ejecutiva de los Estados Unidos viola directamente los principios de igualdad soberana, no intervención y autodeterminación, que son pilares esenciales de un orden internacional democrático y equitativo como se refleja en el Artículo 2(1) de la Carta de la ONU.
Un orden internacional democrático no puede conciliarse con las prácticas por las que un Estado reclama la autoridad para dictar las políticas internas y las relaciones económicas de los demás a través de amenazas y coerción, dijeron los expertos.
Expresaron su profunda preocupación por las previsibles consecuencias humanitarias de restringir el suministro de combustible a Cuba mediante la coerción de terceros Estados. “Cuba ya está experimentando una grave escasez de energía, debido a las sanciones anteriores de Estados Unidos, con apagones que duran hasta 20 horas en muchas áreas, afectando la refrigeración de alimentos y medicamentos, y contribuyendo a las crisis de salud pública”.
El gobierno debe rescindir inmediatamente la orden ejecutiva y poner fin al uso de medidas económicas extraterritoriales, armonizando su conducta con el derecho internacional. La orden ejecutiva agrava los efectos de la designación ilegal existente de Cuba como “Patrocinador Estatal del Terrorismo”, añade el texto.
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