En el texto, firmado por el reconocido economista italiano Luciano Vasapollo, se denuncia la grave crisis humanitaria que enfrenta el pueblo cubano, tras la firma por el presidente norteamericano, Donald Trump, a fines de enero último, de una orden ejecutiva que amenaza con elevados aranceles a la nación que envíe petróleo a ese país.
Esa nueva medida que recrudece un bloqueo estadounidense “calibrado para golpear los nodos vitales de la economía y la sociedad cubana”, tiene “consecuencias humanas devastadoras” con “un impacto crítico sobre el sistema nacional de salud” y “en este contexto ya no podemos limitarnos a la solidaridad formal o a las palabras de circunstancia”.
“La resistencia cubana no es un gesto retórico, sino una elección histórica”, asevera, y enfatiza que “sesenta años de bloqueo no han doblegado a la isla, ni la han convencido de renunciar a su independencia”.
“Si la presión económica busca quebrar la voluntad política de un pueblo, la respuesta de Cuba sigue siendo la misma: dignidad, autodeterminación, cooperación internacional sin sometimiento”, asegura el también dirigente de la Red de los Comunistas de Italia.
“Cuando un pueblo es estrangulado económicamente, cuando el acceso a alimentos, medicamentos y energía se convierte en instrumento de presión política, estamos ante una violencia sistémica que golpea ante todo a los más frágiles”, y “por eso hablamos de guerra humanitaria”, expresa Vasapollo.
Reafirma que “denunciar todo esto significa asumir una responsabilidad histórica y moral”, por lo que “es necesaria una toma de posición clara, firme y valiente”, pues “la solidaridad con Cuba no es solo un gesto político: es un deber humano, es la elección de estar del lado del derecho a la vida, a la dignidad, a la soberanía de los pueblos”.
Esa toma de posición, según dice “significa llamar a las cosas por su nombre e indicar con claridad las responsabilidades políticas de quienes perpetúan estas medidas, porque privar a un pueblo de bienes esenciales, es un acto que interpela la conciencia de la comunidad internacional”.
Vasapollo, fundador del capítulo italiano de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH), expresa que “la historia juzgará a quienes han convertido las sanciones en un arma contra niños enfermos y a quienes, pese a mil dificultades, han seguido curando, educando y resistiendo”.
“Cuba no pide privilegios, pide poder vivir sin asedio, y eso, en el mundo de hoy, ya es un acto revolucionario”, agrega Vasapollo en este editorial publicado este viernes en Il Faro di Roma.
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