En declaraciones divulgadas por los medios iraníes, Baghaei subrayó el derecho de su país al uso pacífico de la energía nuclear como inherente e inalienable.
Ninguna postura política ni medida de presión puede vulnerar ese derecho, dijo el funcionario. Al mismo tiempo, rechazó las interpretaciones que, a su juicio, realizan algunos Estados poseedores de armas nucleares sobre el carácter del programa iraní.
Asimismo, destacó que las actividades nucleares de la República Islámica han sido transparentes y se encuentran bajo supervisión continua del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en conformidad con el Acuerdo de Salvaguardias.
Consideró que las afirmaciones sobre un supuesto carácter no pacífico del programa nuclear responden, en gran medida, a intentos de intimidación y presión contra Teherán.
Baghaei denunció además lo que calificó como un acto de agresión contra Irán por Estados Unidos e Israel, el cual, afirmó, no tiene precedentes en la historia del régimen de no proliferación. A su juicio, el OIEA debió condenar ese hecho, y señaló que la ausencia de una postura en ese sentido ha afectado las relaciones entre Teherán y el Organismo.
En cuanto a la situación de las instalaciones nucleares, indicó que las inspecciones en los centros intactos continúan con normalidad, mientras que en los emplazamientos dañados no es posible aplicar los procedimientos habituales debido a la falta de un mecanismo específico y a consideraciones de seguridad.
Las declaraciones se producen en medio de reportes sobre una segunda ronda de conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos, con mediación de Omán, prevista para el próximo martes en Ginebra, Suiza. La primera ronda tuvo lugar el 6 de febrero en Mascate.
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