La reciente concentración frente al Monumento a José Martí, en esta capital, reunió a cubanos y dominicanos que corearon consignas como “Cuba no está sola”, “Cuba vencerá” y “Juntos por Cuba”, dejando claro que la hermandad entre ambos pueblos permanece intacta y se fortalece en momentos de crisis. El secretario general del Partido Comunista del Trabajo, Manuel Salazar, afirmó que la solidaridad con Cuba “hay que ampliarla y hacerla más intensa”.
Alertó que la política estadounidense busca cortar incluso la mínima llegada de petróleo al vecino país y generar una crisis humanitaria que provoque tensiones sociales extraordinarias.
Sin embargo, aseguró que “la rendición nunca ha sido opción para el gobierno y el pueblo cubanos” y que la Revolución sigue siendo un símbolo de resistencia antiimperialista que inspira a otros pueblos en su lucha por la liberación nacional.
Salazar recordó que la unidad del pueblo ha permitido resistir durante más de seis décadas, frente a presiones de la Casa Blanca que buscan debilitar la dignidad de la nación.
Por su parte, el partido Fuerza de la Revolución denunció las medidas de Washington como un “recurso cobarde de chantaje, amenaza y coerción contra naciones soberanas”.
Subrayó que la orden ejecutiva firmada por Donald Trump que amenaza con fijar aranceles a países que suministren combustible a Cuba, pretende estrangular los suministros de hidrocarburos y doblegar al pueblo.
La organización calificó estas acciones como violaciones del Derecho Internacional y un crimen contra la humanidad y reafirmó su respaldo incondicional a la Revolución, llamando a la unidad y al compromiso de lucha junto al Partido Comunista de Cuba.
La comunidad cubana residente en la República Dominicana, representada por la Asociación “Máximo Gómez”, y la Red de Cubanos Residentes en América Latina y el Caribe, denunciaron la agresión estadounidense como un ataque directo a la soberanía y los derechos humanos.
Destacaron que estas medidas buscan imponer mediante la necesidad lo que no se ha logrado en más de seis décadas: doblegar la voluntad de un pueblo que ha defendido su independencia con firmeza y unidad.
Las recientes manifestaciones y pronunciamientos en la República Dominicana evidencian que Cuba no está sola.
Frente a la agresión y el bloqueo, la unidad, la resistencia y el acompañamiento internacional siguen siendo fuerzas invencibles.
Como coinciden en expresar decenas de organizaciones en este país “Cuba vencerá”, y esa victoria será también un símbolo de la solidaridad entre los pueblos y de la defensa de la justicia y la dignidad de América Latina y el Caribe.
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