Estadísticas muestran que en 2025 el promedio que recibieron los beneficiarios llegó a 350 dólares mensuales, un incremento del 13.3 por ciento en relación con el año precedente.
Para muchas familias en el país, este tipo de ayuda es su principal fuente de ingresos ya que su aporte representa el 85.6 por ciento del salario mínimo que desde junio último se estableció en 408.8 dólares.
Algunos expertos estiman que si estas ayudas son afectadas por peligros externos como la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) por Estados Unidos, el cual beneficia a casi un cuarto de millón de salvadoreños, el país puede llegar a niveles de pobreza como los que enfrenta Haití en la actualidad.
El TPS vence en septiembre próximo, algo que mantiene en la incertidumbre a remesantes y familiares, a los primeros porque pueden ser deportados y a los segundos porque dejarán de percibir esos ingresos.
Para el país sería un golpe demoledor dejar de recibir cerca de 10 mil millones de dólares y un flujo enorme de deportados que acrecentarían los problemas de vivienda y trabajo, entre otros aspectos.
En 20254 el país recibió nueve mil 987 millones de dólares, un alza del 17,7 por ciento que confirma su peso como principal motor de la economía.
Estos fondos representan aproximadamente el 25 por ciento del producto interno bruto de El Salvador, por encima de otras fuentes de ingreso como las exportaciones, la inversión extranjera directa y el turismo internacional, de acuerdo con los datos oficiales.
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