La organización solidaria levantó su voz “con indignación y firmeza” en un comunicado para denunciar nuevamente ante la comunidad internacional la más reciente y criminal escalada de agresión por parte del gobierno de Estados Unidos contra La Habana.
“En un acto de crueldad sin precedentes, la administración estadounidense ha intensificado el bloqueo de combustible mediante órdenes ejecutivas y medidas coercitivas unilaterales que buscan asfixiar la vida cotidiana en la isla”, denunció.
El texto manifestó que esta estrategia de guerra económica ha generado una crisis energética que “hoy hiere el corazón de la sociedad cubana: la salud materno-infantil”.
“Denunciamos con dolor y rabia que: más de 32 mil 800 mujeres embarazadas se encuentran en situación de riesgo crítico debido a las limitaciones impuestas a los servicios de transporte sanitario y la movilización de brigadas médicas especializadas”, recalcó.
Expresó que la falta de combustible compromete la realización de ultrasonidos diagnósticos y el seguimiento prenatal vital para la prevención de malformaciones y complicaciones.
Asimismo, puntualizó que “más de 61 mil lactantes y niños en estado crítico ven amenazada su estabilidad” por la intermitencia en el suministro eléctrico de hospitales y la dificultad para el traslado de neonatos que requieren cuidados intensivos.
El Movimiento solidario declaró que esta no es una medida política, sino “un ataque directo contra el derecho a la vida”.
Resaltó que, al bloquear el diésel y la gasolina, el imperio no solo busca apagar las luces de Cuba, sino interrumpir el milagro del nacimiento y la seguridad de las madres cubanas, quienes han sido ejemplo mundial de resistencia y dignidad.
“Desde la patria de Bolívar y Chávez, manifestamos nuestra condena absoluta a la Orden Ejecutiva del 29 de enero de 2026 y a cualquier intento de chantajear a naciones soberanas que decidan comerciar libremente con la isla”, enfatizó.
En tal sentido, reiteró la “solidaridad inquebrantable” con el Ministerio de Salud Pública de Cuba, con el personal médico, de enfermería y sus trabajadores, quienes hoy realizan esfuerzos heroicos para salvar vidas en condiciones de guerra económica.
Este ejército de batas blancas que hoy son la vanguardia en esta asimétrica batalla por la vida, han sido protagonistas de décadas de victorias en todo el mundo donde se ha requerido su compromiso solidario, expresó.
Finalmente, hizo un “llamado urgente” a los movimientos de solidaridad, organizaciones de derechos humanos y pueblos del mundo multiplicar la denuncia y la acción contra este “genocidio silencioso”.
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