En un comunicado, la Asociación expresó su firme rechazo a la decisión adoptada el pasado 29 de enero por la administración del presidente Donald Trump, que obstaculiza el acceso de la nación antillana a recursos energéticos.
“Estas acciones constituyen una política de asfixia económica que agrava deliberadamente las ya difíciles condiciones de vida del pueblo cubano”, subrayó.
Denunció que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a La Habana durante más de seis décadas, continúa siendo la causa fundamental de las limitaciones estructurales que enfrenta el pequeño país caribeño en ámbitos esenciales como la producción, la salud y el funcionamiento de servicios básicos.
“El endurecimiento de estas medidas impacta de manera directa en la vida cotidiana de millones de personas, profundizando carencias y sufrimientos que recaen, principalmente, sobre la población civil”, advirtió.
Para la comunidad de cubanos radicados en Honduras, las restricciones y presiones existentes buscan, además, dificultar la relación natural con sus familias, limitar la posibilidad de acompañarlas y apoyarlas.
“Muchos compatriotas enfrentan presiones, amenazas o chantajes para asumir posiciones de confrontación contra su propio pueblo, desconociendo que la nación cubana es una sola, dentro y fuera de sus fronteras”, enfatizó el comunicado.
Consideró inaceptable cualquier política orientada a rendir por privaciones a un pueblo que únicamente aspira a vivir en paz y a ejercer de manera soberana el derecho a decidir su propio destino.
En esa línea, hizo un llamado a la comunidad internacional a rechazar el prolongado cerco estadounidense a la mayor de las Antillas y a promover relaciones basadas en el respeto mutuo, la cooperación y el derecho de los pueblos a desarrollarse sin coerción ni castigo económico.
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