Un equipo del FMI, liderado por Emilio Fernández, concluyó este viernes en Tegucigalpa una visita de una semana de índole técnico y levantamiento de datos, informó en un comunicado la organización internacional, con sede en Washington.
Las conversaciones se centraron en adaptar los programas bilaterales a las prioridades de la nueva administración neoliberal en esta nación centroamericana, encabezada por el mandatario Nasry Asfura, del derechista Partido Nacional.
Además de sostener acercamientos con el ejecutivo de Asfura, el FMI adelantó aspectos relacionados con la cuarta y quinta revisión del programa económico vigente con el organismo, cuyos resultados serán dados a conocer en los próximos meses.
Al cierre de su estancia, Fernández acentuó que “la economía hondureña se mantiene resiliente, con un crecimiento robusto y una inflación dentro del intervalo de tolerancia del Banco Central”, mientras que los precios favorables de exportación y las remesas continúan ayudando a fortalecer las reservas internacionales.
En su declaración, el representante del Fondo también señaló que “la prima de riesgo soberana ha disminuido de manera constante en las últimas semanas”, lo cual refleja mayor confianza en el país.
Las pláticas también se focalizaron en las políticas monetaria y cambiaria, así como en el fortalecimiento institucional del Banco Central de Honduras y la mejora en la asignación de divisas.
Además, ambas partes analizaron medidas para optimizar la eficiencia del sector público y reorientar recursos del gasto corriente hacia inversión pública y gasto social prioritario, especialmente en salud, según el comunicado.
“Más allá de la estabilidad macroeconómica, el compromiso del FMI con Honduras ha pretendido avanzar en reformas estructurales para impulsar el crecimiento inclusivo”, subrayó el texto.
Honduras y la institución financiera alcanzaron en 2023 un acuerdo técnico de tres años (hasta septiembre próximo), que contempla una asistencia total de 823 millones de dólares, distribuidos en seis tramos sujetos a la aprobación de las evaluaciones.
La cuarta y penúltima revisión del acuerdo con el FMI quedó inconclusa, debido a las elecciones generales celebradas en esta nación el pasado 30 de noviembre.
El visto bueno de ese examen por parte del directorio ejecutivo del Fondo, que estaba previsto para finales del ejercicio precedente, hubiese permitido un desembolso de aproximadamente 120 millones de dólares, precisó entonces el informe.
El organismo internacional resaltó en ese momento que el gobierno de la exmandataria Castro implementó medidas para aumentar la transparencia en la gestión pública, reforzar la eficiencia de la empresa estatal de energía y preparar la licitación internacional de generación de energía de mil 500 megavatios, prevista para inicios de 2026.
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