“Comprendemos el significado del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra la hermana República de Cuba. Esta medida injusta, prolongada por más de seis décadas, no ha logrado quebrar la voluntad soberana del pueblo cubano”, afirmó ante los cientos de asistentes la presidenta del Movimiento Boliviano de Solidaridad con Cuba-La Paz, Alidson Gómez.
La doctora egresada de la Escuela Latinoamericana de Medicina en La Habana, destacó que Cuba resiste con dignidad, con organización popular, con conciencia revolucionaria, defendiendo la salud pública, la educación gratuita, la ciencia al servicio del pueblo y la solidaridad internacionalista.
“Mientras el imperio impone sanciones y asfixia financiera -afirmó-, Cuba comparte médicos, conocimiento y esperanza con el mundo.
Al dirigirse a los representantes de la misión estatal cubana y a sus compatriotas residentes en Bolivia, Gómez enfatizó en que “ustedes son ejemplo para los pueblos de América Latina, el Caribe y el mundo. Su solidaridad internacional, su vocación humanista, su compromiso con la justicia social han trascendido fronteras”.
Evocó que, en los momentos más difíciles, Cuba ha tendido su mano generosa a otros pueblos, demostrando que la solidaridad no es un discurso, sino una práctica concreta.
“Ratificamos nuestro compromiso de continuar denunciando el bloqueo en todos los espacios posibles, de fortalecer los lazos de hermandad entre nuestros pueblos y de promover acciones solidarias que contribuyan a mitigar sus efectos y defender el derecho de Cuba a vivir en paz, sin injerencias ni amenazas”, reiteró la líder del movimiento solidario.
Al hacer uso de la palabra en representación de los residentes cubanos en Bolivia, Dilaran Menes denunció lo que calificó de “abuso de los Estados Unidos contra mi país”.
“El imperialismo mantiene una política de presión que intenta asfixiar a mi pueblo, rendirlo por el cansancio, doblegar su voluntad, pero quienes nacimos en Cuba sabemos que la dignidad no se bloquea, que la soberanía no se negocia y el amor a la patria no entiende de amenazas”, advirtió.
Describió la oradora que más que un territorio, Cuba es cultura, salud, educación y dignidad.
“Mientras exista una cubana o un cubano en cualquier rincón del mundo, habrá una voz defendiendo su bandera, su historia y su derecho a vivir en paz. Reiteramos nuestro apoyo incondicional a la Revolución y a nuestro pueblo”, concluyó la integrante de la comunidad de cubanos residentes en Bolivia.
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