Será un choque de trenes con la pólvora encendida y la historia respirando en la nuca. Ambos llegan con tres victorias sin derrotas, tres nocauts que han estremecido el torneo y un No Hitter propinado, curiosamente, al mismo rival: Puerto Rico.
El boleto a la Superronda ya está asegurado, pero en juego estará algo más que la cima del grupo: el impulso anímico rumbo a la discusión de medallas y la carrera por las plazas a los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y a la próxima Copa Mundial.
La escuadra cubana firmó la víspera una actuación impecable al noquear 8-0 a los boricuas en el estadio Luis Escobar Pocaterra, en una sinfonía de dominio absoluto. El derecho Alain Román, convertido en caballo de batalla de la mayor isla del Caribe, lanzó cuatro capítulos sin permitir libertades, ponchó a 10 rivales y se apuntó su tercer triunfo del certamen.
Luego, Rafael Guerra completó la faena con dos entradas inmaculadas para sellar el tercer juego sin hits ni carreras del campeonato y el segundo consecutivo que sufren los boricuas.
La ofensiva antillana acompañó con oportunismo y contundencia. Miguel Savigne abrió el marcador con doble remolcador en el primer episodio y más tarde protagonizó un electrizante cuadrangular dentro del terreno. En el sexto acto volvió a castigar con un jonrón por encima de las cercas que decretó el fuera de combate.
Argentina respondió con idéntica autoridad al aplastar 15-0 a Aruba en apenas cuatro entradas. La artillería albiceleste rugió desde temprano con vuelacercas de Federico Olheiser, Alan Peker y Khalil Luna, estos dos últimos con cuatro carreras impulsadas cada uno.
En la lomita, Franco Saenz trabajó dos capítulos con apenas un hit permitido y Pablo Migliavacca cerró el trámite para preservar la blanqueada y anotarse el triunfo.
Detrás de cubanos y argentinos, el Grupo A mantiene la tensión por el último cupo disponible: Panamá (1-2) intenta sostenerse con vida, mientras Aruba (0-2) y Puerto Rico (0-3) buscan despedirse con dignidad en una llave que ha tenido dueños claros desde el inicio.
Pero el torneo no se detiene ahí. En el Grupo B, Venezuela manda con paso firme (2-0), seguida por Colombia y Canadá (1-1), mientras Perú (0-2) lucha contra el reloj. En el C, República Dominicana domina invicta (2-0), con México y Estados Unidos (1-1) al acecho, y Guatemala (0-2) en busca de reacción.
Así, mientras el sol cae sobre Montería, el diamante se convierte en campo de revelaciones. Cuba y Argentina medirán fuerzas no solo por el liderazgo del grupo, sino por enviar un mensaje al resto del continente: la Superronda será territorio de gigantes.
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