La audiencia debía comenzar este martes en el Foro Ruy Barbosa de la ciudad de Salvador, casi tres años después del crimen que conmocionó a movimientos sociales y comunidades afrodescendientes en Brasil.
Sin embargo, la jueza responsable del caso aceptó una solicitud de la nueva defensa privada de los acusados, que alegó no haber tenido tiempo suficiente para analizar las pruebas del proceso.
Los imputados por el crimen que serían sometidos a un juicio con jurado desde este martes son Marílio dos Santos, señalado como presunto autor intelectual y actualmente prófugo, y Arielson da Conceição Santos, identificado como uno de los ejecutores y quien se encuentra en prisión preventiva.
Ambos enfrentan cargos por homicidio calificado por motivo vil, medio cruel e imposibilidad de defensa de la víctima, además de feminicidio y otros delitos conexos.
El Ministerio Público de Bahía sostiene que el crimen fue ordenado por un jefe del narcotráfico que operaba en la región, ante la oposición frontal de la lideresa religiosa y comunitaria a la expansión de actividades ilícitas en el Quilombo Pitanga dos Palmares, en el municipio de Simões Filho, región metropolitana de Salvador.
Mãe Bernadete, de 72 años, fue asesinada el 17 de agosto de 2023 dentro de su vivienda, en la sede de la asociación quilombola, donde recibió 25 disparos de arma de fuego.
En el momento del ataque, tres de sus nietos, de 12, 13 y 18 años, se encontraban en la casa y los agresores los retiraron del lugar antes de ejecutar a la líder comunitaria.
Las investigaciones, desarrolladas en el marco de la llamada Operación Pacífico, con apoyo del Grupo de Actuación Especial de Combate al Crimen Organizado, concluyeron que el asesinato estuvo vinculado a la postura firme de la lideresa contra el narcotráfico y otras actividades ilegales, como la explotación clandestina de madera en la zona.
Mãe Bernadete integraba el Programa de Protección a Defensores de Derechos Humanos del Gobierno federal, tras denunciar amenazas relacionadas con su activismo, que se consolidó después del asesinato de su hijo, Binho do Quilombo, también dirigente comunitario muerto a tiros en 2017.
Además de los dos imputados que serán juzgados en Salvador, un tercer acusado, identificado como Sérgio Ferreira de Jesus, enfrentará a un juicio con jurado, pero en Simões Filho, donde ocurrió el homicidio, en una fecha de la que aún no se conocen detalles.
Tampoco se ha determinado nada sobre los juicios de Ydney Carlos dos Santos de Jesus, Josevan Dionísio dos Santos y Carlos Conceição Santiago, cuyos casos legales fueron separados de los de los demás sospechosos por no contar con abogados, indicó el portal G1.
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