La organización denunció en un comunicado al que tuvo acceso Prensa Latina que este hecho se inscribe en el marco de una persistente política de hostilidad de Estados Unidos contra la nación caribeña, la cual ha estado marcada durante décadas por un bloqueo económico, comercial y financiero que califica de criminal.
Señaló además que dichas medidas se han recrudecido hasta el punto de configurar —según afirma— un bloqueo naval que obstaculiza la llegada de combustible al pueblo, con consecuencias devastadoras e inhumanas, comparables a prácticas de asfixia asociadas al colonialismo y al fascismo.
El Comité sostuvo que actual administración norteamericana permite que grupos radicados en territorio estadounidense intenten vulnerar la soberanía de la isla.
Recordó que la víspera una lancha rápida procedente del estado de la Florida, Estados Unidos, penetró de manera ilegal en aguas jurisdiccionales cubanas y abrió fuego contra efectivos encargados de la protección fronteriza, causando heridas a un comandante y obligando a las fuerzas a repeler la agresión.
La utilización de armamento de alto calibre y de medios tácticos especializados confirma la gravedad del hecho y pone de manifiesto una acción que vulnera el Derecho Internacional, la soberanía nacional y el principio de no intervención consagrado en la Carta de las Naciones Unidas, denunció.
Alertó que se trata de un acto de provocación que no solo compromete la seguridad del Estado y del pueblo de esa nación, sino que también amenaza la estabilidad regional y la paz en el Caribe.
El Comité de Solidaridad en Defensa de la Soberanía de los Pueblos en Lucha manifestó una vez más su solidaridad con el pueblo y el Gobierno cubano ante esta tentativa de incursión armada con presuntos fines terroristas.
Reafirmó que la defensa de la soberanía y de la integridad territorial es un derecho inalienable de todo Estado, y que ninguna acción mercenaria u operación encubierta puede ampararse bajo pretexto alguno.
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