El duelo, a celebrarse el 3 de marzo en el CommBank Stadium en Sidney, significa una dura prueba para las bangladesíes, pues sus contrincantes son las actuales campeonas y máximas ganadoras del certamen.
El cuerpo técnico destacó la importancia de coordinar la estrategia ofensiva y defensiva ante rivales de mayor experiencia, reforzando la cohesión del equipo y la resistencia durante los 90 minutos de juego.
Se llevan a cabo entrenamientos específicos para optimizar la presión alta y la transición rápida, aspectos clave frente a selecciones consolidadas del continente.
El equipo también busca aprovechar la experiencia de las jugadoras veteranas para guiar a las jóvenes promesas, fomentando la comunicación en cancha y la confianza en la ejecución de las estrategias practicadas. La meta es sumar puntos en la fase de grupos y mostrar competitividad ante selecciones con trayectoria internacional más amplia.
Autoridades deportivas y medios locales resaltan que la participación en la Copa Asiática femenina representa una oportunidad para fortalecer el fútbol femenino en Bangladesh y motivar la formación de futuras generaciones.
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