la portavoz d ela Cancillería, Mao Ning, indicó que Beijing monitorea de cerca la evolución de los enfrentamientos.
El 26 de febrero por la noche se registraron intensos intercambios de fuego en la zona fronteriza.
En la madrugada del 27 de febrero, Pakistán ejecutó ataques aéreos sobre Kabul y otras localidades afganas.
La escalada de tensión ha provocado víctimas significativas en ambas partes, según reportes oficiales.
China considera que Pakistán y Afganistán son vecinos permanentes y también aliados de Beijing, dijo Mao.
Como país limítrofe y amigo, China manifestó su profunda inquietud ante el aumento de la violencia.
La vocera expresó pesar por las pérdidas humanas derivadas del conflicto y señaló que esta ronda de enfrentamientos supera en intensidad a episodios anteriores.
Una prolongación o escalada adicional causaría daños y perjuicios a ambas naciones, agregó la portavoz.
Beijing exhortó a las partes a mantener calma y prudencia para evitar mayores consecuencias.
El diálogo y la negociación constituyen la vía adecuada para resolver diferencias, apuntó Mao Ning.
Asimismo, agregó que Beijing está dispuesto a seguir desempeñando un rol constructivo para reducir tensiones y mejorar las relaciones bilaterales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y las embajadas chinas en Islamabad y Kabul mantienen contactos con las autoridades pertinentes.
China solicitó a ambos países garantizar la seguridad de su personal, proyectos e instituciones en sus territorios.
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