Los participantes, convocados por la agrupación «Stop the War» (Detengan la Guerra), se concentraron en la plaza del Parlamento portando banderas iraníes y carteles que exigían el cese de la hostilidad, en una acción vigilada por fuertes medidas de seguridad.
Analistas políticos consultados por el portal señalaron que la protesta refleja el creciente malestar en la sociedad británica ante la expansión del conflicto en Medio Oriente y el posible involucramiento de potencias occidentales.
Los organizadores confirmaron que la jornada transcurrió sin incidentes ni enfrentamientos con las fuerzas del orden.
Diversas organizaciones pacifistas han reiterado su llamado al diálogo como única vía para resolver las diferencias geopolíticas. Advierten sobre el peligro de una conflagración regional de impredecibles consecuencias humanitarias.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel comenzaron ataques armados conjuntos contra Irán, en pleno proceso de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán.
Durante los ataques del sábado fallecieron el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, varios miembros de su familia, así como el secretario del Consejo de Defensa, el comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el jefe del Estado Mayor General y el ministro de Defensa.
Irán respondió con una andanada de misiles contra Israel y las bases militares de Estados Unidos ubicadas en Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
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