Selassie, al intervenir en el acto por el aniversario 130 de la victoria de las tropas etíopes ante las fuerzas coloniales italianas, subrayó que ese derecho perdurable a asegurar una vía permanente y seguro al mar no es meramente un objetivo económico, sino una responsabilidad sagrada transmitida por quienes cayeron para garantizar la supervivencia y la fortaleza de la nación.
Al abordar los desafíos contemporáneos, dijo que el futuro prometedor y las aspiraciones económicas de sus 120 millones de ciudadanos dependen en gran medida de romper las cadenas geográficas que les impiden vivir en un país sin litoral.
Por otra parte, el mandatario africano describió el histórico triunfo del 2 de marzo de 1896 como una victoria monumental que encendió la luz de la libertad para las personas negras de todo el mundo y brindó una inspiración duradera para la dignidad humana y el orgullo nacional.
Enfatizó que la estrategia histórica y la visión política de Etiopía se basan desde hace mucho tiempo en el sacrificio.
Definió a los héroes de hoy como aquellos que «silencian los ecos del conflicto» y, en cambio, amplifican las voces del patriotismo, la tolerancia y el progreso colectivo.
Por último, consideró el espíritu de Adwa como una fuerza que nutre la unidad y la resiliencia nacionales. Señaló que el verdadero heroísmo en la era moderna se manifiesta en el fomento de la paz, el servicio a la ciudadanía y el impulso al desarrollo de la nación.
ro/nmr













