Lavrov describió el triunfo de las tropas etíopes sobre las fuerzas coloniales italianas el 2 de marzo de 1896 como un símbolo histórico de soberanía y un hito que continúa dando forma a la cooperación moderna y las relaciones internacionales, según el texto replicado por la agencia local.
La contienda, recordó, marcó la primera victoria de un Estado africano sobre una potencia colonial que, no solo demostró la resistencia y la fuerza del pueblo local, sino que también inspiró los movimientos independentistas en toda África.
El jefe de la diplomacia rusa subrayó además las tradiciones de larga data de amistad, respeto y confianza entre ambos países, y afirmó que continúan cooperando estrechamente dentro de plataformas multilaterales como las Naciones Unidas y los Brics.
Según el mensaje, Moscú y Addis Abeba están trabajando juntos hacia lo que describió como un orden mundial justo basado en la multipolaridad y la supremacía del derecho internacional.
De igual manera, mencionó la cooperación bilateral en curso en las esferas comercial, económica, científica, cultural y humanitaria.
En ese sentido, citó importantes iniciativas conjuntas, incluidos planes para la construcción de una planta de energía nuclear diseñada por Rusia en Etiopía, la reconstrucción del Hospital de la Cruz Roja Rusa Dejazmach Balcha en Addis Abeba y el establecimiento de un Centro de Investigación Biológica Conjunto.
Por último, transmitió los deseos de paz, bienestar y prosperidad al pueblo de Etiopía.
La Victoria de Adwa es considerado un capítulo definitorio en la historia nacional, cuando las fuerzas etíopes derrotaron decisivamente a las tropas coloniales italianas invasoras y salvaguardaron la soberanía en un momento en que gran parte de África había caído bajo ese régimen.
El triunfo es un símbolo de la resistencia, la unidad y la autodeterminación africanas, y continúa inspirando a generaciones en todo el continente y más allá.
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