El artefacto, hallado el 23 de febrero último por una familia mientras realizaban excavaciones para los cimientos de una vivienda, fue inutilizado la víspera por la Unidad de Ingeniería del Comando Militar Provincial de Nghe An, en coordinación con las autoridades locales.
La bomba de alto poder MK-82, de 20 centímetros de diámetro y 155 de largo, con un peso aproximado de 350 kilogramos y con el detonador todavía intacto, se encontraba a unos 1,5 metros de profundidad, y, según reportó la agencia de noticias VNA, se presume que se trata de un remanente de la guerra.
Este es el segundo hallazgo de este tipo realizado en menos de una semana, pues el pasado 24 de febrero en la provincia de Quang Tri se desactivó otro artefacto de este tipo, de más de 226 kilos de peso, hallado muy cerca de una vivienda de la aldea de Tang Ky, una de las zonas más fuertemente bombardeadas por Estados Unidos.
Tres administraciones estadounidenses: las de John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson y Richard Nixon lanzaron sobre Vietnam más de 15 millones de toneladas de bombas, minas terrestres y proyectiles, cuatro veces más que todo el arsenal consumido en la Segunda Guerra Mundial.
Según el Centro Nacional de Acción contra las Minas de esta nación indochina, entre 600 mil y 800 mil toneladas de explosivos sin detonar quedaron esparcidas bajo el suelo, principalmente en la región central del país, abarcando más de un 18,8 por ciento de la superficie terrestre de toda la nación.
Las bombas y minas sin detonar cobraron en la postguerra la vida de más de 40 mil personas inocentes, hirieron a más de 60 mil y sumieron a miles de familias en la miseria, devastaron el entorno vital y la naturaleza, y aún hoy constituyen un serio obstáculo para el desarrollo socioeconómico,
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